MAGOS – Ocultistas – Esoteristas

•Marzo 19, 2007 • 1 comentario


MAGOS – Ocultistas – Esoteristas (siglos XIX y XX)

Denominamos así a quienes abordaron –a través de escritos o la enseñanza oral– la amplia dimensión de lo “esotérico”. Entre ellos son pocos los que podemos considerar grandes cumbres. Solamente llegan a tal categoría aquellos filiables a la tradición primordial, a las grandes vertientes auténticas de lo hermético que han ido transcurriendo a través de las culturas. René Guénon define lo que realmente es Tradición Esotérica: la que viene trasmitiéndose desde las antiguas escuelas de misterios, pasando por las órdenes iniciáticas, y que se ha mantenido inalterada en sus principios y esencias.

ELIPHAS LÉVI – UN ABATE PARISIEN

El primero de estos autores, siguiendo un orden cronológico, es Eliphas Lévi, que se llamaba en realidad Adolphe Louis Constant (el seudónimo es la traducción cabalística de su propio nombre) y era sacerdote católico. Lo caracterizó un gran conocimiento del tema en sus aspectos teóricos y prácticos, y una poderosa inspiración. Nacido en 1810 y emigrado a otras dimensiones de la Gran Realidad en 1875, su obra fundamental es Dogma y Ritual de Alta Magia, verdadero pilar de la difusión de estos conocimientos. En el libro se relacionan aspectos que hasta el momento habían transitado por vías separadas, como el secreto de las 22 letras del alfabeto hebraico, de uso tradicional entre los Cabalistas, y el misterio simbólico de los 22 arcanos mayores del Tarot. A su vez vinculó estas “sabidurías” con la Alquimia y la Astrología.

“Todo es simbólico y trascendental en esa gigantesca epopeya de los destinos humanos… —escribe Eliphas Lévi en su libro—. El gran secreto humano es, pues, la lámpara y el puñal de Psique; es la manzana de Eva, es el cetro ardiente de Lucifer, pero es también la Cruz del Redentor. Todo está encerrado en una palabra, y es una palabra de cuatro letras. Es el tetragrama de los hebreos, es el ázoe de los alquimistas, es el tarot de los cabalistas… Dar un punto de apoyo a la actividad humana, es resolver el problema de Arquímedes, realizando el empleo de la famosa palanca. Eso fue lo que hicieron esos grandes iniciadores que produjeron sacudidas en el mundo, no pudiendo hacerlo sino mediante el grande e incomunicable secreto”.

Lo que Eliphas Lévi sintetizó, armonizó y relacionó, fueron en suma las tres principales vertientes de la Tradición Esotérica Occidental: la Alquimia, La Cábala y el Tarot. El título de su libro alude al “dogma”, lo que para él refería a todo lo teórico y conceptual; mientras que la parte vinculada al “ritual” abre una puerta hacia el misterio de las prácticas de magia ceremonial o teurgia, desde las llamadas tinieblas de Egipto a la magia natural de Frigia y Grecia, desde la alta teurgia gnóstica pasando por los ritos elementales de druidas y nórdicos, hasta la elevación de lo mágico que implicó el Cristianismo. Todo esto, de manera concreta y comprensible, decididamente práctica, lo desarrolla en su obra este profundo conocedor de los arcanos esotéricos.

Vale aclarar que el abate Constant si bien se internó en sus búsquedas por caminos heterodoxos para la religión a la que servía como oficiante, nunca renegó de su carisma sacerdotal. Por el contrario, enfatiza en su libro la condición raigalmente “esotérica” del sacramento de la consagración. Por supuesto que el Vaticano consideró a Eliphas Lévi un hereje, pero en un contexto religioso menos fundamentalista hubiera podido lograrse a través de este verdadero “maestro iniciático” esa otra síntesis que él se encarga de perfilar en sus páginas: que la Iglesia Católica, en su sentido más comprensivo y amplio de “universal”, recuperara ese núcleo de sabiduría esotérica perdida, algo que a su entender podría lograrse cuando los sacerdotes volvieran a incorporar —como en tiempos arcaicos— también la condición de “magos”.

Los Cuatro Elementos

•Marzo 18, 2007 • Dejar un comentario

Esta imágen nos dice de la union de los cuatro elementos en la obra alquimica: el agua, el aire, el fuego y la tierra. En este proceso, cada uno de ellos tiene un simbolo asociado a una figura en particular. Por ejemplo, los tres seres que se encuentran a la sombre de los arboles en el mundo exterior son: con el triangulo rojo, el fuego y el del extremo con el triangulo invertido azul es el agua.

De la union del fuego y el agua nace una nueva sintesis, la cual se visualiza bajo la forma del personaje del centro, el cual es el ternario y tiene en sus manos el nuevo elemento que se transforma en una estrella de 6 puntas, producto de la union de los dos triangulos anteriores.

Abajo, en el interior de la Tierra se encuentra Apolo, tocando la Lira, el instrumento musical. Los personajes que lo rodean son las Musas, el simbolo de los metales que se usan en la alquimia.

Esta escena esta rodeada por un marco circular, como un anillo que simboliza el equilibrio y se asimila a la figura de la eternidad, donde lo de arriba es igual a lo de abajo “Asi como arriba es abajo”.

Vemos la figura del sol y la luna nuevamente, las cuales anuncian la unión próxima de los elementos en el matraz herméticamente cerrado.

Arriba vemos los vientos o la virtud de insuflar la vida, el aliento de vida y tambien al otro lado, la salamandra el reptil que vive en el fuego, se trata del elemental de este elemento.

La Alquimia I

•Marzo 18, 2007 • Dejar un comentario
Leon y Sol
Esta es la figura del Sol, el Rey, el cual en el zodiaco corresponde al signo de Leo. En sus manos posee dos símbolos el libro y el cetro, es decir la doble función real y sacerdotal de los Reyes Taumaturgos de la antigüedad, los cuales según la tradición tenían el poder de curar por medio de la imposición de manos. Este es un atributo real que unía el poder terrenal al poder divino, y nos devela el verdadero simbolismo de la tan conocida formula de que los reyes en el pasado eran nombrados por Dios -en virtud de la transmición del conocimiento-. Lamentablemente con los siglos la verdadera dimensión de este significado fue olvidada.Abajo observamos el desarrollo de torneos y ejercicios, lo que corresponde a la predominancia material de este símbolo.

El Azogue
Esta es una imagen recogida de los escritos de Basilio Valentin. En esta se muestra nuevamente una síntesis: es el Azogue. Este es el nombre con que Paracelso nombró al mercurio, denominación que posee la primera y la ultima letra del alfabeto latino, griego y hebreo. La imagen del Árbol tampoco es casual, ya que mucho del conocimiento cabalístico se relacionaba con la alquimia -aunque el llamado Árbol de la vida sea invertido, con las raíces hacia el cielo- Aquí las ramas sostienen los elementos y los disponen como frutos para ser recogidos por los personajes, los cuales siempre representan la dualidad, lo activo y lo pasivo, lo solido y lo liquido. El sol y la luna reafirman en esta imágen, esta interpretación, así también los triángulos que llaman al equilibrio de los elementos, aunque aun la unión no ha sido llevada a cabo.

Ouroboros
La serpiente que se muerde la cola es un símbolo ampliamente usado en la alquimia, especialmente usada por las claves de Flamel. Dos serpientes que se devoran mutuamente nos revelan la presencia de un ciclo que hay que cumplir en el proceso de la purificación -En nosotros podemos asimilarlo bajo la forma de la reencarnación y los ciclos de la vida-. Si nos fijamos bien, la serpiente superior esta alada, lo que significa que se trata de un elemento volátil, mientras que la que se encuentra sobre la tierra es fijo. La unión de estos dos elementos produce como resultado el equilibrio.En el caso de la humanidad, aun nos encontramos en un proceso de evolución de utilización de la materia. Tal como nosotros, este símbolo nos invita a reflexionar sobre la finalidad de la vida en la Tierra.

EL Círculo

•Marzo 18, 2007 • Dejar un comentario


El Círculo

” El mundo está compuesto de energías atómicas inteligentes, diversas e infinitas.
Todo ser aspira y respira; sólo el hombre aspira, respira y piensa.
El pensamiento en el hombre es la base de sus aspiraciones y la aspiración forma el futuro del hombre.
Las inteligencias infinitas y diversas que palpitan en la Naturaleza esperan, ansiosamente, las aspiraciones y respiraciones del Rey de la Creación, para servirle y obedecerle.
El mundo de estas inteligencias es el mundo interno.
Pensar alto y aspirar hondo es atraer al cuerpo las más evolucionadas inteligencias.
El hombre en su cuerpo es la miniatura del Cosmos: Todo lo que está arriba es igual a lo que está abajo, y todo lo que contiene el Macrocosmos lo contiene el Microcosmos.
El hombre que aspira y concentra, abre un camino directo a su objeto.
La Iniciación significa ir dentro en busca del Cristo, impulso que es el iniciador en toda sabiduría; todo hombre es su propio iniciador y su propio salvador.
Quien busca en el interior de su Templo vivienda halla al Dios Íntimo que mora en él.
Nuestra actual edad es la más adecuada para esta búsqueda por medio de la concentración, aspiración e inspiración.
Aspirar, concentrar y respirar átomos de luz nos conduce a la iluminación.El objeto del pensar y del aspirar, en nuestra nueva edad, es libertar nuestros sentidos de la esclavitud de nuestros átomos inferiores para lograr el futuro desenvolvimiento.
Toda sección en el cuerpo tiene una vibración y una ley individual; pero la Ley de las LEYES emana del Absoluto Íntimo.
Aspirar y respirar meditando, es el único camino que nos conduce a la única Ley del Reino Interno.
El objeto de nuestra unión con el Íntimo es darle libertad de acción más allá de nuestro cuerpo objetivo y ser conscientes de sus obras.
La concentración es el puente tendido desde nuestro cuerpo hacia el Íntimo Infinito, cuyo objeto es comunicarnos con EL.
Respirar es vivir, meditar es crear.
Una concentración voluntaria y perfecta une a los elementos de la mente con la conciencia de la Naturaleza.
Cuando el hombre medita y aspira, todo su cuerpo se convierte en filtro: absorbe mucha fuerza hacia adentro y esta fuerza forma alrededor del cuerpo una armadura protectora que impide la penetración de las fuerzas destructivas.
Hay que meditar hasta obtener un pensamiento propio y una fuerza propia y no acudir a otros seres pidiéndoles protección.
El pensamiento propio viene de lo interior y es el que nos guía en el camino de la evolución y la liberación.
La meditación en el Íntimo, rasga la atmósfera que cubre la sabiduría divina, herencia de todo hombre.
Los archivos de la Sabiduría Divina están en manos de los Ángeles de Luz que nos circundan y viven en nuestro cuerpo; para poseer esta sabiduría hay que conquistar a estos ángeles por la contemplación y la aspiración”.

Notas, J. Adoum

Mi Gente y mi lugar…faltan muchas fotos

•Enero 9, 2007 • Dejar un comentario

La calle Feliciano Viera (Migues)

Manuel tiene 10 y Camila 15

La Abuela y Cami.

Un paisaje del Futuro acaso?, bello e inquietante no?

•Enero 8, 2007 • Dejar un comentario

Este es Manuel, con sus 10 octubres, el hombre es de Nacional (como ven)

•Enero 8, 2007 • Dejar un comentario

Lo dijo Juan Carlos Onetti……y es para reflexionar..sobretodo a los que nos gusta la Comunicación.

•Enero 8, 2007 • Dejar un comentario

“El que pretende dirigirse a la humanidad, o es un tramposo o está equivocado.La pretendida comunicación se cumple o no; el autor no es responsable, cuando ella se da es por añadidura. El que quiera enviar mensajes -como se ha dicho tantas veces- que encargue la tarea a una mensajería”
ONETTI

Hoy hablamos de los jazmines y las plagas de Langostas

•Enero 7, 2007 • 2 comentarios

Estábamos ( hoy 7 de enero de 2007), la vieja Lela(mi suegra o como dice un amigo la madre de mi mujer, que tiene 85) en el almuerzo, en el patio, bajo la enramada de jazmín blanco, solo se sentían las chicharras y algún pájaro.
Parece que en las primeras décadas del siglo XX las langostas arrasaban con plantíos, frutales y todo lo comestible, no sabe la vieja y yo lo averiguaré en los libros como es que desaparecieron las famosas langostas y sus dañinas costumbres.-
Eramos S. mi esposa, M. mi hijo de 10 años , la madre de mi mujer y yo.
Te voy a hacer una planta de madreselvas que a vos te gusta me dijo la Vieja, hay que hacerla en un al ata o maceta y sacarle el fondo. Cuando sea época se lalvan a la tierra y ella misma se enreda y podes inclusive hacerla que se tienda en el jazmín.
Mientras comíamos un exquisito chupin de tararira, con papas ,cebollas, zanahorias en rodajas y gustos, que para el día caluiroso no era lo más indicado, pero le dimos fin a la olla y a la botella de litro y medio ta Tannat de una bodega local, excelente también.
Yo le puse hielo al vino, es para excomulgar me no?
Ustedes los buenos degusta dores y/o catadores de vino me pondrán en el tridente de Satán para que este me cocine a fuego lento , pero así son las cosas.
La vieja siguió con sus plantas y me va a “acodar” una planta hija del jazmín en el que sombreamos hoy, pues quiero hacer un “zarso” del mismo en otro lugar de la casa.
No hay como estar almorzando chupín de tararira en un mediodía tórrido de verano como para que la charla surja en torno a los refrescos, frutas, y sombras.
Eso es todo por hoy y sigo tratando de que este blog sea cada día mejor, en aspecto y en contenido.
Por favor hagan sus sugerencias, sus críticas, y opinen.
No olviden que soy autodidacta.-